Análisis Lic. Nutrición

Acuerdo entre MTSS y McDonald’s — La Nutrición y sus Demonios

Acuerdo entre MTSS y McDonald’s 

693Visitas

En estos últimos días se ha conocido la noticia que el estado uruguayo subsidiará parte del sueldo de los nuevos jóvenes que ingresarán a trabajar a la multinacional.

Según La Diaria del 26 de marzo el objetivo es para abrir oportunidades a los jóvenes en situación vulnerable. El estado cubrirá el costo de los empleados en un 60% durante 18 meses.

McDonald’s está acostumbrada a contar con personas vulnerables:

De esto no hay ninguna duda, en EEUU la llaman “La reina de los subsidios” junto a otras empresas como Wal-Mart’s .

En un informe de la Universidad de Berkeley titulaba Americans are spending $153 billion a year to subsidize McDonald’s and Wal-Mart’s low wage workers. Debemos traducir el billon inglés al español, serían 153 mil millones de dólares. la traducción sería: “Los estadounidenses están gastando $ 153 mil millones al año para subsidiar a los trabajadores de bajos salarios de McDonald’s y Wal-Mart”.

Berkeley Ken Jacobs Abril 15, 2015:

“Los bajos salarios pagados por las empresas, incluidas algunas de las compañías más grandes y rentables de EE. UU., como McDonald’s y Wal-Mart, están costando a los contribuyentes casi $ 153 mil millones al año.

Después de décadas de recortes salariales y restituciones de beneficios de salud, más de la mitad de todo el gasto estatal y federal en programas de asistencia pública se destina a familias trabajadoras que necesitan cupones de alimentos, Medicaid u otro tipo de apoyo para satisfacer las necesidades básicas. Dejémoslo así: los contribuyentes estadounidenses están subsidiando a las personas que trabajan, la mayoría de ellos a tiempo completo (en algunos casos, más que a tiempo completo) porque las empresas no pagan un salario digno”.

Dos años antes, en Octubre , Berkeley ya había realizado otro informe: Fast Food, Poverty Wages: The Public Cost of Low-Wage Jobs in the Fast-Food Industry. “Comida rápida, salarios de pobreza: el costo público de los empleos con bajos salarios en la industria de comida rápida”.

Sylvia A. AllegrettoMarc DoussardDave Graham-SquireKen JacobsDan Thompson and Jeremy Thompson:

“Hallazgos principales:

Más de la mitad (52 por ciento) de las familias de los trabajadores de comida rápida de primera línea están inscriptos en uno o más programas públicos, en comparación con el 25 por ciento de la fuerza laboral en general.

El costo de la asistencia pública a las familias de los trabajadores en la industria de comida rápida es de casi $ 7 mil millones por año.

Con un promedio de $ 3.9 mil millones por año, el gasto en Medicaid y el Programa de seguro médico para niños (CHIP) representa más de la mitad de estos costos.

Debido a las bajas ganancias, las familias de los trabajadores de comida rápida también reciben un promedio anual de $ 1.04 mil millones en beneficios de estampillas para comida y $ 1.91 mil millones en pagos de Crédito de impuestos sobre el ingreso.

Las personas que trabajan en puestos de comida rápida tienen más probabilidades de vivir en la pobreza o cerca de ella. Una de cada cinco familias con un miembro que tiene un trabajo de comida rápida tiene un ingreso por debajo de la línea de pobreza, y el 43 por ciento tiene un ingreso dos veces superior al nivel de pobreza federal o menos.

Incluso las horas completas no son suficientes para compensar los bajos salarios. Las familias de más de la mitad de los trabajadores de comida rápida empleados 40 o más horas por semana están inscritos en programas de asistencia pública”.

En Abril de 2015 la Revista Forbes publicaba a través de Tim Worstall Taxpayers Do Not Subsidize McDonald’s Low Wages By $1.2 Billion A Year. “Los contribuyentes no subsidian los bajos salarios de McDonald’s por $ 1.2 mil millones al año”.

El artículo es algo morboso desde lo intelectual ya que aclara que el estado no subsidia a McDonald’s sino a sus empleados que tienen sueldos bajos.

Volviendo al artículo de La Diaria la dirigente sindical del Sindicato Único Gastronómico y Hotelero del Uruguay (SUGHU), realiza acusaciones graves a las políticas de la empresa hacia los empleados, y además “porque se negó a firmar todas las reivindicaciones de los trabajadores” catalogándola de empresa “represora”.

Este acuerdo del estado uruguayo con la empresa deja interrogantes. Una de ellas es cuáles son los fines y objetivos.

¿Promover los salarios bajos?

¿Fomentar a las nuevas generaciones el trabajo individual, el correveidiles, con salario marginal esperando ser ascendido?.

¿Promover las políticas represoras de la empresa hacia los empleados?

¿Identificar a las personas de bajos recursos con este empleo y esta empresa?

¿Fomentar a empresas con la misma política?

Estas son algunas consideraciones que, a vuelo de pájaro, se me ocurren entrando la noche. Podríamos cuestionarnos si estos caminos son los adecuados para ser avalados, respaldados, promovidos y pagados por el estado.

Algunos podrían esperar que deje algunas palabras referidas a la Nutrición. Es aquí donde me alejo de las conspiraciones que usualmente le vendrán con un plan mágico nutricional, es decir, una estafa. No se recomienda consumir estos productos, y de hacerlo, que se lo haga de forma esporádica. Y ahí termina la historia.

El problema que se plantea con estos acuerdos es la propia promoción que se le realiza la la empresa, a sus productos y a sus políticas.

Por estas trincheras seguimos exigiendo, como lo hemos hecho siempre e incluso a nivel político, sin ninguna respuesta:

-El aumento impositivo a los alimentos con grandes cantidades de azúcar y grasas.

-La disminución del costo de un corte magro de carne roja para la población uruguaya.

La disminución impositiva a servicios saludables gestionados/supervisados por licenciados en Nutrición.

-Un verdadero compromiso, a nivel nacional, de producción cooperativa y familiar de frutas y hortalizas.

-La disminución impositiva a pequeños productores agrícolas

-Generar espacios (ferias) citadinas únicamente de frutas y hortalizas.

Pero ahora el estado ha decidido invertir en McDonald’s para fomentar y aumentar el empleo a personas de bajos recursos y necesitadas, y no en proyectos similares a los descritos.

Si la idea madre es promover las primeras incursiones laborales, también vale y por último, preguntarse si este es el camino adecuado, y lo más importante, cuál podrá ser ese futuro trabajo y sus características por fuera del Universo de la multinacional donde unos de sus personajes al día de hoy es el propio estado

La Nutrición y sus Demonios

Deja una respuesta